POZA de la SAL: QUÉ VISITAR

LENCES Y CASTIL DE LENCES

Lences y Castil de Lences son las dos localidades que junto con Poza integran el municipio. Ambas conservan elementos de arquitectura religiosa, civil, y doméstica de gran valor.

Lences

La visita a Lences es interesante por varios motivos: la arquitectura popular con buenos ejemplos de casas blasonadas, la portada románica de la iglesia parroquial, y un bello ejemplo de puente medieval con fábrica de mampostería, alomado, y de un solo arco, ojival, de gran luz.

La etimología de su nombre no es clara, existiendo al menos dos hipótesis sobre su origen: las lanzas que portaban los hombres de armas y las lenzas, paños de lino realizados artesanalmente desde época altomedieval.

Lences está citado en la documentación de Oña en un diploma de 12 de febrero de 1011, fecha de la fundación del monasterio de San Salvador por Don Sancho y Doña Urraca, su mujer. En este diploma la iglesia de Santa Eugenia de Lences forma parte de la dote del nuevo monasterio en el que su hija Trigidia es abadesa: in Lençes, cellam Sancte Eugenie cum integritate.

Castil de Lences

Castil de Lences está enclavado al pie del Páramo, en la zona de contacto entre el páramo y la Bureba. A un paisaje de gran belleza por su relieve y vegetación, sus casas de piedra y manantiales, se unen la iglesia parroquial de Santa María, que construida en el siglo XII constituye uno de los mejores ejemplos del románico burebano, y el Monasterio de la Asunción, fundado en 1282 por Doña Sancha de Rojas y Velasco.

Castil de Lences cuenta con un importante patrimonio románico y gótico temprano: la iglesia parroquial de Santa María y el Monasterio de la Asunción.

La iglesia de Santa María es uno de los más claros ejemplos del estilo románico burebano, una construcción iniciada probablemente a mediados del siglo XII, con nave única rectangular, ábside semicircular precedido de tramo recto que al exterior presenta dos cuerpos separados por una cenefa taqueada, cornisa ajedrezada, y capiteles de columnas entregas y canecillos de variada iconografía: temas antropomorfos, zoomorfos, vegetales y geométricos. La portada parece más tardía, posiblemente de finales del siglo XII. Presenta distintos tipos de decoración en las arquivoltas: lisas, con puntas de diamante, y también con motivos vegetales. Estas arquivoltas descansan en columnas de fuste liso sobre plinto y basa de dos toros y escocia, y capiteles con motivos vegetales de gran calidad escultórica. Es destacable la pila bautismal, también románica, que presenta forma cuadrada, perfectamente proporcionada y regular, sin basa, y con sencillos motivos decorativos lineales incisos.

El Monasterio de la Asunción fue fundado en 1282, día 12 de febrero, por doña Sancha de Rojas y Velasco, al parecer sobre el solar del antiguo castillo que dio nombre a la villa. Es especialmente destacable en este monasterio el claustro gótico primitivo de la época de su fundación.